Los depredadores se enfrentan en un escenario nocturno donde sobrevive el más ágil y veloz. Yaguaretés cazan yacarés, curiyúes, lechuzas y sapos, mientras que las trampas de tela de araña y el olor a zorrino hacen que el juego se vuelva un caos.
La lechuza resulta un excelente controlador biológico natural, se alimenta de sapos, mosquitos y pequeñas presas que son consideradas como fauna nociva y trasmisora de enfermedades, por lo que su presencia entre los edificios y casas resulta benéfica, al aportar al ecosistema de las ciudades, y al equilibrio ecológico.
Las hembras suelen ser más grandes que los machos y aunque en su mayoría son sedentarias y solitarias, viven en pareja. Poseen una excelente visión nocturna y son capaces de capturar a sus presas por medio del sonido, y la ayuda de sus enormes y fuertes garras.
Los depredadores, ilustrados por Vicky Ruiz Díaz, se enfrentan en un escenario nocturno donde sobrevive el más ágil y veloz. Yaguaretés cazan yacarés, curiyúes, lechuzas y sapos, mientras que las trampas de tela de araña y el olor a zorrino hacen que el juego se vuelva un caos.
Incluye 2 juegos: Cazando en la isla y Juntando Manadas
Edad: de 6 a 120 años
Número de Jugadores: 2 a 5
Duración aproximada de la partida:15 minutos
Contenido: Yaguareté - Yacaré - Curiyú - Lechuza - Sapo - Mosquitos - Trampa de tela de araña - Zorrino
Palabras clave: Azar - agilidad